Etimología Del latín cambiō, cambīre ("trocar"), habiendo pasado al latín tardío como cambiāre, de cambium, a su vez del galo cambion. Verbo transitivo - 1
- Sustituir una cosa por otra. Dejar un estado, cosa o situación para tomar otra.
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- Modificar o alterar el estado, ser o apariencia de algo o de alguien.
- Relacionados: convertir, mudar, transformar, trocar.
- 3
- Entregar y/o recibir algo por otra cosa que se estima de un valor comparable o análogo.
- Relacionados: comerciar, intercambiar, trocar.
- 4
- Dirigir, entre dos o más seres, gestos, ideas, información, afecto, etc. de modo recíproco o mutuo.
- Uso: se emplea también como pronominal.
- 5
- Llevar o trasladar de un lugar a otro.
- Relacionados: mudar, trastear.
- 6
- Quitar una prenda de ropa y poner otra.
- Uso: se emplea también como pronominal.
Verbo intransitivo - 7
- Mudar, alterar o modificar alguien su apariencia física o su condición moral.
- Sinónimo: trocar.
- Ejemplo: Has cambiado mucho desde que estás saliendo con ese novio nuevo.
- 8 Finanzas.
- Cambiar moneda en una divisa por otra.
- Uso: se emplea también como transitivo.
Locuciones - mandarse a cambiar: irse.
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Etimología De volver, con el pronombre reflexivo átono. Verbo pronominal - 1
- Cambiar de un estado o aspecto a otro.
- Uso: se aplica especialmente a cambios relativamente permanentes de estado físico o mental: volverse loco, volverse feo, etc.
- Relacionados: ponerse, convertirse, transformarse, quedarse.
- 2
- Cambiar de sabor y textura, perdiendo su viabilidad para el consumo humano.
- Uso: se dice de líquidos como el vino.
- Relacionados: acedarse, avinagrarse, dañarse.
- 3
- Girar, virar o inclinar el cuerpo, el rostro, la cabeza o el tronco para mirar a un lado o hacia atrás, o para dirigirse a cierta persona o en cierta dirección.
Locuciones - volverse atrás: cambiar de opinión respecto a algo prometido o decidido anteriormente; desdecirse.
- volverse contra o en contra: comenzar a perseguir, a querer hacer daño o a oponerse a alguien o a algo.
- volverse loco: perder la razón o la cordura; por extensión y en sentido figurado, sentir una emoción o pasión con gran intensidad o vehemencia.
- volverse loco de contento: llenarse de alegría o júbilo.
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